Entradas

EL PORQUÉ DE NUESTRAS PRUEBAS

Las pruebas son parte del plan de Dios para nuestro progreso eterno.  El camino a la vida eterna está sembrado de oposición, una oposición que está diseñada por Dios para cada uno de nosotros personalmente, pues  fiel es Él que nunca nos dejará ser probados más de lo que seamos capaces de resistir¹. Cuando la escritura dice que existe oposición en "todas" las cosas, no nos deja a ninguno de nosotros fuera del juego; es decir, sin pasar por pruebas, por más que nos esforcemos en hacer nuestra parte bien. Pero también dice la escritura : "𝘌𝘴𝘤𝘶𝘥𝘳𝘪ñ𝘢𝘥 𝘥𝘪𝘭𝘪𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦, 𝘰𝘳𝘢𝘥 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦, 𝘴𝘦𝘥 𝘤𝘳𝘦𝘺𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴, 𝘺 𝘵𝘰𝘥𝘢𝘴 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴 𝘰𝘣𝘳𝘢𝘳á𝘯 𝘫𝘶𝘯𝘵𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘷𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰 𝘣𝘪𝘦𝘯, si andáis en la rectitud y recordáis el convenio que habéis hecho el uno con el otro." ¡Ésta es la gran promesa del Señor! (1) Véase 1 Corintios 10:13 (2) Doctrina y Convenios 90:24 ( cursiva agregada)

CÓMO ENFRENTAR NUESTRAS CRISIS

He sido miembro de la Iglesia por más de 50 años.  A lo largo de ese tiempo he sido testigo de calumnias, persecuciones ideológicas o doctrinales y sentimientos negativos hacia los miembros de nuestra Iglesia. He visto personas que, a semejanza de Pablo antes de su conversión, difamaban a la Iglesia creyendo que le hacían un favor a Dios. Pero lo que más me asombra es cuando miembros firmes se apartan de la Iglesia hablando  y escribiendo contra ella. He visto en las redes ex-miembros hablando mal de José Smith, del Evangelio Restaurado y así sucesivamente.  Hace algunos días atrás, en Instagram, una ex-misionera -así se identificó- hacía un stand-up contando chistes que ridiculizaban la labor misional. He intercambiado comentarios por redes con miembros que han dejado la Iglesia afirmando que les basta con seguir la espiritualidad de Jesucristo y no necesitan más. Todas estos y otros hechos, me han llevado a preguntarme porqué se debilitan testimonios, decae la fe, se pi...

CARENCIAS CRISTIANAS

En el capítulo 22 de su epístola a los Romanos, Pablo nos pide que "no (n)os adapt(emos) a este mundo, sino transform(émonos) por medio de la renovación de (n)uestro entendimiento, para que comprob(emos) cuál es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". A continuación Pablo exhorta: "Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de la fe que Dios repartió a cada uno". A medida que continúa con su epístola, efectúa una enumeración detallada de las virtudes cristianas que, obviamente, debieran ser el modelo a seguir de todo discipulo fiel de Jesucristo. Por lo general, estamos familiarizados con la descripción de esas virtudes cristianas; y, en mayor o menor medida, nos esforzamos por desarrollarlas, cosa que indudablemente ha de agradar a Dios. Dios, en Su infinito amor por nosotros, es misericordioso y sabe de n...