¿SOMOS CRISTIANOS?
Desde luego. Para mí, ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días significa, sin lugar a dudas, ser cristiano. Pero quienes no lo creen así, se fundan en las diferencias que encuentran entre sus credos -todos ellos respetables- y el nuestro. Sinceramente, no me importa lo que piensen los demás: si somos cristianos o no lo somos. Yo sé lo que sé. Si alguien me pregunta sobre nuestra Iglesia y su doctrina, con el sincero propósito de aprender sobre nosotros, con gusto compartiré mis respuestas a sus preguntas. Eso es todo. Es inútil polemizar sobre religión si el único objetivo es intentar convencer a los demás de lo que uno considera correcto o incorrecto, sea desde cualquier punto de vista: el nuestro o el de nuestros detractores.