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UNA SEMANA SANTA

Estamos en la semana de Pascua. Semana que se ha secularizado llamándola Semana de Turismo, Semana Criolla, y si fuera posible, quién sabe con cuántos nombres más la bautizaron los medios para restarle su significado real y original. Porque hasta hace unas pocas décadas, se la denominaba Semana Santa para rememorar el acontecimiento más importante que haya pautado la historia de la Humanidad: el Sacrificio Expiatorio y la Resurrección de Jesucristo. En un mundo laicista, con proliferación creciente del ateísmo y menosprecio de los valores cristianos de parte de amplios sectores influyentes de la sociedad, minimizar o negar ese acontecimiento trascendental constituye un aspecto más de la batalla espiritual que busca la secularización del mundo y la minimización o desaparición del Ministerio de Jesucristo. A ello se suma la infaltable comercialización mundana de la Semana, con promoción de turismo y huevos de Pascua que nada tienen que ver con los orígenes de la Semana Santa. Afortunadam...

EL PORQUÉ DE NUESTRAS PRUEBAS

Las pruebas son parte del plan de Dios para nuestro progreso eterno.  El camino a la vida eterna está sembrado de oposición, una oposición que está diseñada por Dios para cada uno de nosotros personalmente, pues  fiel es Él que nunca nos dejará ser probados más de lo que seamos capaces de resistir¹. Cuando la escritura dice que existe oposición en "todas" las cosas, no nos deja a ninguno de nosotros fuera del juego; es decir, sin pasar por pruebas, por más que nos esforcemos en hacer nuestra parte bien. Pero también dice la escritura : "𝘌𝘴𝘤𝘶𝘥𝘳𝘪ñ𝘢𝘥 𝘥𝘪𝘭𝘪𝘨𝘦𝘯𝘵𝘦𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦, 𝘰𝘳𝘢𝘥 𝘴𝘪𝘦𝘮𝘱𝘳𝘦, 𝘴𝘦𝘥 𝘤𝘳𝘦𝘺𝘦𝘯𝘵𝘦𝘴, 𝘺 𝘵𝘰𝘥𝘢𝘴 𝘭𝘢𝘴 𝘤𝘰𝘴𝘢𝘴 𝘰𝘣𝘳𝘢𝘳á𝘯 𝘫𝘶𝘯𝘵𝘢𝘮𝘦𝘯𝘵𝘦 𝘱𝘢𝘳𝘢 𝘷𝘶𝘦𝘴𝘵𝘳𝘰 𝘣𝘪𝘦𝘯, si andáis en la rectitud y recordáis el convenio que habéis hecho el uno con el otro." ¡Ésta es la gran promesa del Señor! (1) Véase 1 Corintios 10:13 (2) Doctrina y Convenios 90:24 ( cursiva agregada)

CÓMO ENFRENTAR NUESTRAS CRISIS

He sido miembro de la Iglesia por más de 50 años.  A lo largo de ese tiempo he sido testigo de calumnias, persecuciones ideológicas o doctrinales y sentimientos negativos hacia los miembros de nuestra Iglesia. He visto personas que, a semejanza de Pablo antes de su conversión, difamaban a la Iglesia creyendo que le hacían un favor a Dios. Pero lo que más me asombra es cuando miembros firmes se apartan de la Iglesia hablando  y escribiendo contra ella. He visto en las redes ex-miembros hablando mal de José Smith, del Evangelio Restaurado y así sucesivamente.  Hace algunos días atrás, en Instagram, una ex-misionera -así se identificó- hacía un stand-up contando chistes que ridiculizaban la labor misional. He intercambiado comentarios por redes con miembros que han dejado la Iglesia afirmando que les basta con seguir la espiritualidad de Jesucristo y no necesitan más. Todas estos y otros hechos, me han llevado a preguntarme porqué se debilitan testimonios, decae la fe, se pi...