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EL TESTIMONIO

  ¿Cómo alcanzar la certeza de la existencia de Dios? ¿ Cómo encontrar el camino que lleva a Él? El ser humano es un ser creyente. Necesita creer para darle sentido a su propia existencia.  Muchas veces basa su creencia en dogmas que llenan el vacío insoportable de no entender la vida y sus realidades. Aún el ateo tiene su dogma: "Dios no existe". Pero los dogmas no son respuesta adecuada. Ni siquiera el agnosticismo. En realidad, salvo que Dios se revele al hombre, toda creencia o filosofía no deja de ser dogma, pues lo trascendental -por su naturaleza- escapa a la razón y al mundo físico. La esencia de lo que es un testimonio certero acerca de lo divino, de la realidad de nuestro Padre Celestial, Su Hijo y nuestro Salvador Jesucristo, el Evangelio y Plan de Salvación, la Iglesia verdadera y viviente y todo lo relacionado con el propósito de la vida, implica -como se ha repetido una y otra vez- tomar conciencia de que la existencia humana no es el resultado de un evento fort...

LA IGLESIA EN EL SIGLO XXI

Gracias a Dios, he vivido lo suficiente como para ver a lo largo de mis días destacados cambios en algunos aspectos de la Iglesia que, sin embargo, en nada afectaron los principios y la doctrina del Evangelio Restaurado por conducto del Profeta José Smith. No es de mi interés enumerar los cambios a los que me refiero y muchos sabrán, en parte o totalmente, a los que me refiero. Mi propósito es más bien exponer cómo los entiendo, porqué los he aceptado y asimilado a mi condición de miembro, y lo que he sentido al respecto. Tengo un testimonio de la Primera Visión y todo lo que aconteció a partir de ella: las revelaciones modernas, el entendimiento de las Escrituras antiguas a la luz de esas revelaciones modernas y de cuanta palabra inspirada ha salido por boca de los siervos de Dios. Uno bien podría, antes esos cambios, seguir el consejo del élder Uchtdorf, especialmente cuando uno se enfrenta a algo que en principio no comprende. Luego de intentar encontrar una respuesta ante una duda,...

¿SOMOS CRISTIANOS?

Desde luego. Para mí, ser miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días significa, sin lugar a dudas, ser cristiano.  Pero quienes no lo creen así, se fundan en las diferencias que encuentran entre sus credos -todos ellos respetables- y el nuestro. Sinceramente,  no me importa lo que piensen los demás: si somos cristianos o no lo somos. Yo sé lo que sé. Si alguien me pregunta sobre nuestra Iglesia y su doctrina, con el sincero propósito de aprender sobre nosotros, con gusto compartiré mis respuestas a sus preguntas. Eso es todo.  Es inútil polemizar  sobre religión si el único objetivo es intentar convencer a los demás de lo que uno considera correcto o incorrecto, sea desde cualquier punto de vista: el nuestro o el de nuestros detractores.