EL SUICIDIO DE OCCIDENTE
¿Qué está ocurriendo con la civilización occidental?
Toda civilización tiene sus líderes, ya sea políticos, sociales, culturales, artísticos, etc.
Aunque no existe una uniformidad total en sus pareceres y opiniones, una amplia mayoría de ellos dicta -a través de la política, la moda, los medios de comunicación, su ejemplo y sus escritos- la tendencia hacia donde la sociedad dirige sus pasos.
Luego, el resto de nosotros los sigue. Aunque la estructura sociocultural y política de las sociedades parezca fragmentada -y hasta atomizada- muchas veces ostenta una armonía en lo que descarta, menosprecia, desmiente o llega a aborrecer.
Esto está pasando con la cultura occidental que parece estar llegando a una etapa de suicidio, renegando de sus fundamentos judeocristianos y del mismísimo cristianismo.
Es notorio que en varios países europeos está ya prohibido rezar en silencio, en la vía pública, ante clínicas dedicadas a la salud reproductiva (descuiden, es un eufemismo), a la vez que Iglesias son pintarrajeadas, vandalizadas y los cristianos son objeto de burla, cuando no de persecución y asesinatos en masa, como en varios lugares del continente africano.
En aras de una supuesta laicidad que se supone protege derechos humanos, se dictan leyes que impiden la promoción de valores cristianos, en tanto se promulgan otras que resultan en antivalores tales que promueven el uso recreativo de sustancias dañinas a la salud, se desculturaliza la sociedad con la exaltación del relativismo, se reniega de la objetividad de las ciencias e incluso se tergiversa la naturaleza del ser humano.
¿Hacia dónde va Occidente? Hacia lo que durante milenios las Escrituras han profetizado.
Porque hoy "a lo malo llaman bueno, y a lo bueno, malo;... hacen de la luz tinieblas y de las tinieblas luz; ... ponen lo amargo por dulce y lo dulce por amargo"¹.
Y para abreviar las cosas, digamos a manera de síntesis, que el tiempo ha llegado en que la apostasía² predicha por Pablo hace más de 2000 años está creciendo a pasos agigantados:
"Pero el Espíritu dice claramente que, en los últimos tiempos, algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios; que con hipocresía hablarán mentira, teniendo cauterizada la conciencia."³
Se está perdiendo el conocimiento del ministerio de Jesucristo entre los hombres -salvo la labor valiente de quienes aún persistente en luchar por preservarla-; y la ignorancia, tergiversación o abandono de los principios del contenido de las Escrituras está sumiendo a las sociedades occidentales en un mar de ignorancia donde cada quien grita su verdad y todos tienen razón a la vez a los ojos de quienes lideran los cambios socioculturales de estos días.
Pero lo cierto es que el caos no es bueno, por donde quiera que se lo mire.
(1) Isaías 5:20
(2) apostasía: el hecho de que las personas, la Iglesia o naciones enteras se aparten de la verdad. (Guía paralelo Estudio de las Escrituras)
(3) Timoteo 4:1
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